En las alas oscuras de la noche cortante, he aquí la impensada tiniebla muda de la ciudad, invisibles cadáveres de viento son los instantes en que vas volando y te espera, la mas fúnebre noche que recelas...
Me embozo en la tupida oscuridad y pienso para ti estos renglones, que, como pétalos nocturnos han de posar para ti en un mensaje de singular calosfrío, dentro de las tinieblas me hallo pensando solo en ti y te mando estas frágiles sílabas para que las puedas enjaular en tu corazón de cristal.
Suenan tus palabras dentro de mi mas yo siento una grande agonía en las tinieblas húmedas de la ciudad recito tu nombre, como un reloj descompuesto, parece que las flores de luto de han vestido pus el velo negro llegó y mutiló todo con su horror.
Es hora de atravesar el crepúsculo, la lluvia encierra toda la ciudad, la anímica luz de la luna no alumbra sendero... el viento muerto susurra lamentos asesinados, guarda silencio mientras oyes, que dentro de las tinieblas estoy, luna raquítica y el negro cielo, late en mi pecho una balada de doloroso tintineo, el corazón desangra herido, el bohemio calló, los lamentos cesaron, mi mirada expiró, entre aquella noche lastimera, ningún acento profanó el sentimiento...
Mi abismo se llenó de tu mirada se fundió en mi ser, tanto que dudo si este aliento de agonía es vida aún, o muerte alucinada.
Txa]
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