Yenada II

domingo, 10 de julio de 2011

Alguien me lee...? No importa...

Los deseos se queman uno a uno hasta el final...
No hay nadie después de mi, el sueño fue la vida y la muerte un despertar, tu boca dibuja una sonrisa de una niña infeliz. Se que estás aquí para burlarte, para tomarme, para hacer de mi una turbia estatua, ¿Quien escucha ese sueño por las hendiduras de sus propios muertos?
     Y la sombra avanza con su trágica envoltura de locura, y lo deseé, quise entrar en tu alma, pero solo caí.. el descenso fue largo, tuve que andar entre fosas y ruinas, entre los escombros de tu viejo amor, quedando en mi tremendo cataclismo de oscuridad y llanto, me duele el pensamiento y mi arsenal de rosas esta pútrido en algún rincón de mi ser.
     Qué enferma y dolorida embriaguez de amor, es para nuestro amor, nido y caverna. Quiero dormir cuando decline el día y morir donde parezca sueño la agonía, el mar solloza y sus lágrimas me salpican fuerte con las olas espumosas, la luz se retira, se apaga, se consume... la tarde parece anestesiada y el murmullo de tus besos me toca el alma y el eco de tu voz me arrulla eternamente.
[Txa]   

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