Yenada II

martes, 13 de marzo de 2012

Cuando haya muerto.

La muerte me acerca más a la vida... ¿empañará el sufrimiento todo lo bueno que hubo antes?
Cuando estoy en la cama con la sonda y la melancolía quiere enraizarse en la obscuridad decembrina... cuando percibo el aroma del vino caliente, siento que me asecha la amargura.
Te diré al oido, un lugar especial, aquel lugar donde me puedas encontrar cuando haya muerto.


txa.]