Pequé en el intento de safarme de tus hilos. Fallé cuando en vez de morderlos, los besé…
domingo, 19 de febrero de 2012
En tus ojos cansados veo un viejo atardecer,,.. que trae consigo las tinieblas nocturnas de nuestro sepulcro: la noche. El frío nos ha cubierto ya con su helado manto de que nos cala hasta los huesos. Entre palabras cortadas mi boca escribe tu nombre, he comenzado a tiritar, me duelen las lágrimas que se congelan antes de resbalar por mis mejillas. El lago está pasivo, los árboles se mueven lentamente con un suave tintineo, la nieve sigue cayendo en tu piel y en tus ojos se ve el claro reflejo de aquella luna maligna que nos acecha con su nítida luz. Abajo de ti sólo hay un charco congelado de sangre, que el clima se ha encargado de impregnar, profundas son tus heridas y tus heridas son mis heridas, que hoy, son orificios. Tus labios esbozan una sonrisa perfecta y tu persona ha pasado a no ser más que carne y huesos. Tu alma se eleva y opaca
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario